REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE

JUZGADO PRIMERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL, DEL TRANSITO Y AGRARIO DE LA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL ESTADO NUEVA ESPARTA.
Años 200° y 151°
Exp. N° 21.785
Sentencia definitiva.-
I.- IDENTIFICACIÓN DE LAS PARTES.-
I.1 PARTE DEMANDANTE: AGUSTÍN ADRÍAN, venezolano, mayor de edad, y titular de la cédula de identidad N° 10.197.930.
I.2 ABOGADO ASISTENTE DE LA PARTE DEMANDANTE: ESTEBÁN JOSÉ MEDINA TABASCA, inscrito en el Inpreabogado bajo el N° 92.829.
I.3 PARTE DEMANDADA: RAFAEL GONZÁLEZ EDUARDO, venezolano, mayor de edad, de este domicilio, y titular de la cédula de identidad N° 9.881.976.

II.- MOTIVO DEL JUICIO: COBRO DE BOLÍVARES (TRÁNSITO.-

III.- BREVE RESEÑA DE LAS ACTAS Y FUNDAMENTOS DE LA DECISION.-
Llegan las presentes actuaciones, provenientes de la Coordinación del Trabajo de este Estado, y una vez sometido al sorteo correspondiente en fecha 27 de mayo de 2004, dicho juicio recae en este Juzgado, al cual se le da entrada el día 01-6-2004.
Se inicia el presente juicio por demanda de COBRO DE BOLÍVARES, presentada por el ciudadano AGUSTÍN ADRÍAN, asistido por el abogado ESTEBÁN JOSÉ MEDINA TABASCA, contra el ciudadano RAFAEL GONZÁLEZ EDUARDO, todos ya identificados; en la cual narra que en fecha 03-7-2002, iba conduciendo un vehículo de su propiedad, cuando intempestivamente fue chocado violentamente por otro vehículo conducido por la parte demandada, impacto éste que casi puso en peligro su vida; que por cuanto han sido múltiples las gestiones para obtener el pago de las cantidades demandadas, es por lo que, acude ante esta instancia a fin de que el ciudadano RAFAEL GONZÁLEZ EDUARDO, sea obligado por el Tribunal a cancelar los daños ocasionados a su vehículo.
En fecha 12 de mayo de 2003, el Juzgado de Primera Instancia en lo Agrario, del Tránsito y del Trabajo de esta Circunscripción Judicial, admite la demanda y ordena el emplazamiento del demandado.
El día 28 de mayo de 2003, se libra la compulsa de citación ordenada en el auto de admisión.
En fecha 02 de julio de 2003, el actor asistido de abogado solicita copias certificadas del libelo de demanda, de la admisión y del auto que lo acordó, dándosele cumplimiento en la misma fecha.
El día 08 de julio de 2003, el Alguacil de ese Juzgado, consigna el recibo de citación por no haber podido localizar a la parte demandada.
En la misma fecha del 08 de julio, el actor asistido de abogado, consigna las copias certificadas, ya anteriormente solicitadas, debidamente registradas; y estos recaudos se agregan al expediente el 14-7-2003.
En fecha 25 de octubre de 2010, la Dra. Cristina Martínez, se aboca al conocimiento de la causa.
Ahora bien, en este estado del proceso se evidencia de la revisión de las actas, que desde el día 08-7-2003, hasta la presente fecha, no se ha producido actividad alguna en el expediente dirigida a impulsar el proceso, habiendo transcurrido en exceso, desde esa oportunidad más de un (1) año.
Al respecto, el artículo 267 del Código de Procedimiento Civil, dispone lo siguiente:
“Toda instancia se extingue por el transcurso de un año sin haberse ejecutado ningún acto de procedimiento por las partes. La inactividad del Juez después de vista la causa, no producirá la perención…”
El procesalista RICARDO HENRIQUEZ LA ROCHE, en su obra “Código de Procedimiento Civil”, Tomo II, Pág. 329, comenta lo siguiente:
“…La perención constituye un expediente práctico sancionatorio de la conducta omisiva de las partes que propende a garantizar el desenvolvimiento del proceso hasta su meta natural que es la sentencia, entendida como el acto procesal que dirime el conflicto de intereses (uti singulis) y cumple adicionalmente la función pública de asegurar la necesaria continuidad del derecho objetivo (uti civis), declarando su contenido y haciéndolo cumplir.
El interés procesal está llamado a operar como estímulo permanente del proceso. Si bien la demanda es ocasión propicia para activar la función jurisdiccional, no se puede tolerar la libertad desmedida de prolongar al antojo o reducir la dinámica del juicio a un punto muerto. La función pública del proceso (cfr comentarios al Art. 14) exige que éste, una vez iniciado, se desenvuelva rápidamente hasta su meta natural, que es la sentencia.
Por ello, el Juez pueda denunciar de oficio y a su arbitrio la perención de la instancia…”
En este sentido, el Tribunal Supremo de Justicia en fallo del 13-06-2001 de la Sala de Casación Civil, estableció lo siguiente:
“…Sin embargo, esta Sala observa que, la perención de la instancia opera por inactividad procesal de las partes, es decir, la no realización de actos de procedimiento destinados a mantener en curso el proceso, en un período de al menos un año, de acuerdo a lo establecido en el artículo 86 de la Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia o cuando transcurre el lapso previsto en los supuestos de hecho del artículo 267 del Código de Procedimiento Civil…”
Al respecto, la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia en sentencia de fecha 25 de Febrero de 2.004, asentó:
“…La regla legal transcrita impone una sanción de perención de la instancia por falta de actividad de las partes durante el transcurso de un año, lo cual implica el abandono y desinterés de los litigantes en el desenvolvimiento del proceso, que debe conducir a la sentencia que resuelva la controversia planteada.
En el caso de las perenciones breves, no se puede considerar que exista tal abandono del proceso, sino falta de cumplimiento de los deberes legales que la Ley impone para lograr la citación.
En uno u otro supuesto, por ser la norma analizada de carácter sancionatorio, no es susceptible de interpretación extensiva o analógica (…) Para declarar la perención no solo es necesario verificar el simple transcurso del tiempo, sino también es relevante analizar en cabeza de quien estaba el impulso del proceso, si de las partes o del Tribunal…”
De los fallos precedentemente transcritos, este Tribunal infiere que la inactividad procesal de las partes conlleva a la falta de impulso o estímulo del proceso que acarrea su penalización y lo extingue.-
Aplicando todo lo expuesto al caso que nos ocupa, se observa que efectivamente desde el día 08-7-2003, hasta la presente fecha, ha transcurrido más del año previsto en la norma adjetiva, para que opere la perención de la instancia como sanción a la conducta omisiva de la parte actora, sin que tal inacción recaiga en cabeza del Tribunal, ya que aún correspondía a las partes probar sus pretensiones y defensas en el lapso probatorio. En consecuencia, no habiéndose ejecutado ningún acto de procedimiento y no encontrándose la causa en estado de sentencia, se concluye que en el presente caso se ha consumado la perención de la instancia, con fundamento en el encabezado del artículo 267 del Código de Procedimiento Civil. ASI SE DECLARA.-

IV.- DISPOSITIVA.-
En mérito de las consideraciones expuestas, este Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, del Tránsito y Agrario de la Circunscripción Judicial del Estado Nueva Esparta, actuando en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por Autoridad de la Ley, decreta la Perención de la Instancia, en el juicio que por COBRO DE BOLÍVARES (TRÁNSITO) intentara el ciudadano AGUSTÍN ADRÍAN contra el ciudadano RAFAEL GONZÁLEZ EDUARDO, contenido en el expediente N° 21.785, de la nomenclatura particular de este Tribunal, de conformidad con lo establecido en el artículo 267 del Código de Procedimiento Civil.
La condenatoria de perención no determina condena en costas por mandato del artículo 283 del Código de Procedimiento Civil.
Notifíquese a las partes de la presente decisión, de acuerdo a lo establecido en el artículo 251, en concordancia con lo previsto en el artículo 233, ambos del Código de Procedimiento Civil.
PUBLÍQUESE, REGÍSTRESE Y DÉJESE COPIA.
Dada, sellada y firmada en la sala de Despacho del Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, del Tránsito y Agrario de la Circunscripción Judicial del Estado Nueva Esparta. La Asunción, a los veinticinco (25) días del mes de octubre del año Dos Mil Diez (2010). Años: 200° de la Independencia y 151° de la Federación.-